LUGARES IMPERDIBLES: Ciudad de México


Conocer una ciudad a través de sus habitantes, permite adentrarse e impregnarse de la esencia de una cultura de manera única. Nadie conoce mejor un lugar que la gente que vive ahí, ya sea oriundo o foráneo. Por eso, queremos saber qué rincones son los imperdibles, más allá de lo que dicen los guías turísticos, en voz de los propios ciudadanos. 


Una de las ciudades más pobladas del mundo es Ciudad de México. Tierra de infinitas bondades, colores y sabores, que esconde riquezas infinitas, al igual que el resto del país. Una “chilanga“, gentilicio popular con el que identifican a los nacidos y criados en la capital mexicana, es Sinaí Carreno. Con 35 años, esta licenciada en Ciencias de la Comunicación, es una ferviente defensora de la cultura azteca y usualmente recorre la ciudad con su cámara en mano, retratando la cotidianeidad de su pueblo. Aquí, los cinco imperdibles que recomienda a quienes visiten el Distrito Federal. Ella los escogió, nosotros les contamos de qué se trata cada uno.

  1. Xochimilco. “Guadalajara en un valle. México en una laguna”, dice la canción de Jorge Negrete. Y en ningún lugar hace más sentido esta canción, que navegando entre los canales de Xochimilco. En estricto rigor, Xochimilco (léase ‘Zochimilco’) es una gran delegación (lo que equivaldría a un municipio en otros países) al sur de Ciudad de México, donde aún quedan parajes campestres, que fácilmente nos transportan a ese México rural de las películas sestenteras. Durante la semana, en sus calles pueden encontrarse ferias libres (en donde se encuentra desde frutas, verduras y ropa, hasta pollos recién faenados), mientras que los fines de semana, el olor a parrillas callejeras, llenas pollos adobados, nos dejan claro cuán rico es comer en plena vía pública en este país. Porque la comida rica es un tema país en México y visítese la ciudad que sea, siempre (¡siempre!) habrá donde comer bien por un precio razonable. Pero volvamos al emblema de Xochimilco: sus canales. Basta llegar a los embarcaderos de esta delegación, para sentirse en ese México colorido que muestran las revistas (ver imagen). Filas de ‘trajineras’ (que equivalen a las góndolas venecianas) esperando a los visitantes, llenan de alegría a cualquiera. Estas embarcaciones se pueden arrendar para hacer los paseos de rigor, así como para pasar la tarde completa navegando y celebrando, por ejemplo, un cumpleaños. Arriba, se pueden hacer asados, comer tacos, hacer picnic, beber alcohol, cantar con mariachis navegantes que recorren los canales, y un sinfín de cosas que sólo en México se pueden ver. Maravilloso y típico a rabiar. Así es Xochimilco.

  2. Centro Histórico de Tlalpan. Para quienes no somos mexicanos, el nombre de este lugar suena a trabalengua. Sinaí lo escogió, pues se trata de uno de los lugares con más historia de todo el DF, cuyos inicios se remontan a antes de que existiera la Ciudad de México como tal. Se ubica junto a Xochimilco, al sur de la ciudad, y cada rincón tiene algo de historia, destacando el Templo de San Agustín de las Cuevas, el museo de Historia de Tlalpan, la capilla de las Capuchinas Sacramentinas o la casa de la familia Frissac. Este lugar, también nos lleva a tiempos remotos de la cultura azteca.

  3. Coyoacán. Coyoacán es tan rico en cultura, que debería crearse una ley para que nadie saliera del DF sin antes haber conocido este lugar. Y, al igual que Xochimilco, los colores de Coyoacán hacen sentir al visitante que la cultura mexicana se le está metiendo por los poros. Sino lo cree, basta con acercarse a la antigua casa de Frida Kahlo, convertida hoy en un museo, que con su color azul electrizante (se llama la Casa Azul, de hecho) nos hace sólo pensar en que llegaremos a pintar nuestra casa así o más colorida. En el centro de Coyoacán, rodeado de hermosos y añosos jardines, hay una exquisita ruta de sabores y bares. Es el lugar perfecto para comenzar con una mañana cultural y terminar con un festín gastronómico.

  4. Desierto de los Leones. Hablar de Ciudad de México, para muchos, es equivalente a contaminación y mucho ruido. Sin embargo, tiene parques espectaculares. Uno de ellos es el Desierto de los Leones, donde en el siglo XVII las Carmelitas Descalzas hicieron el primer convento del país, y que hasta el día de hoy es sinónimo de paz y tranquilidad. Es uno de los principales pulmones verdes del DF y en él se puede disfrutar de la naturaleza, el aire libre y la arquitectura antiquísima que aún sigue en pie. Tiene una nutrida agenda cultural e incluso sirve como centro de eventos. Eso sí, de noche abundan las leyendas sobre espíritus y fuerzas extrañas que circundan el lugar. 

  5. Bosque de Chapultepec. Coincidimos con Sinaí, con que éste es un imperdible, pues tiene de todo: zoológico, lagos, museos, circuitos deportivos, historia, jardines botánicos…en fin, incluso, en 1847 fue escenario de una batalla con Estados Unidos. Es tan grande, que se divide en tres secciones y en el centro tiene un castillo (que fue la casa de veraneo del virrey). Por eso, se necesita tiempo, planificación y una buena cámara fotográfica para visitarlo, pues no querrás perderte detalle alguno.

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